Hoy, más que nunca, las empresas enfrentan grandes retos. La globalización, los tratados de libre comercio y las crisis medioambientales han empujado a las organizaciones a replantear su forma de actuar. ya no basta con obtener ganancias: ahora se espera que sean responsables, innovadoras y transparentes, dejando atrás las prácticas poco éticas que tanto han dañado a la sociedad.